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portugalski njegov Poverenje chaqueta gris nike francia n98 - eslisgreat.com Jeff Ballinger, en su labor como activista de la ONG Press for Change había ayudado a destapar estos hechos, poniendo en el punto de mira las empresas americanas implicadas, especialmente a Nike. El activista Jeff Ballinger, que fue probablemente el primero en denunciar la situación de los trabajadores en Indonesia a finales de los 80, inició una campaña de contra anuncios para concienciar sobre las acciones de Nike. Ballinger, valientemente, creó estos anuncios a mitad de los años 90. En el primero de ellos se puede ver el tagline de Nike “Just do it” y los mensajes que Nike enviaba en su publicidad: “Tú sabes que necesitas un descanso. En 2001, tres años después, la investigación de Connor (2001) reveló que esas promesas distaban mucho de haberse cumplido. Entre las promesas que Knight anunció estaban la mejora de las condiciones de salud ocupacional (exposición a tóxicos), el incremento de la edad mínima (18 años para producir zapatillas y 16 para el resto de productos) y la monitorización externa por parte de entidades no gubernamentales. Al fin y al cabo, Phil Knight admitió en varias ocasiones que Nike era una empresa que vendía zapatillas, no que las producía. John. Además, Nike centró su estrategia en la apuesta por el medio ambiente, tratando de enfocar su comunicación de marketing en que era una empresa sostenible y preocupada por el entorno.

De este modo, se desviaba la atención sobre las condiciones laborales en las fábricas y se ganaba una imagen de empresa innovadora en el ámbito del medio ambiente. Además, siempre hay ofertas y promociones con su precio respectivo que hacen las marcas para aumentar sus ventas. Además, y como también indica Ballinger (2017), Phil Knight siguió tratando de presionar a medios como el New York Times, pidiendo una reunión con su comité editorial con el fin de que el periodista Bob Herbert, que había escrito sobre la explotación laboral ligada a Nike, no volviera a hacerlo. En cualquier caso habría otras formas de mantener beneficios, como por ejemplo bajar un poco el nivel de contratos de patrocinio, implicando a las celebridades patrocinadas en la necesidad de que siguieran vinculadas a la marca renunciando a una parte de sus contrato para mantener un nivel digno de salarios en todo el mundo. En 1998 Nike fue demandada por Mark Kasky, un actividas antiglobalización, que argumentaba que la marca de Oregón estaba realizando publicidad engañosa en relación a las condiciones de tabajo de de sus proveedores en China, Vietnam e Indonesia. La idea era clara; buscar países con escasa protección laboral, de hecho tanto en China como en Vietnam se prohibían formar sindicados independientes.

Según detalla, O’Rourke (1998) , las conclusiones derivadas de los datos obtenidos indican que las dos fábricas de Vietnam visitadas por los estudiantes pagaban salarios por debajo del mínimo legal a muchos de sus trabajadores. En 1997 el cineasta Michael Moore (Jilani, 2011), realizó el documental The Big One, donde ponía sobre la mesa la explotación de las grandes corporaciones, y finalizaba con una entrevista a Phil Knight, en la que el creador de Nike argumentaba que producían en Indonesia porque los americanos no querían productir zapatillas. Incluido una chaqueta y un pantalón largo de entrenamiento para hombre. Chaqueta en perfectas condiciones como nueva. Durante los años 90, y como muestra el siguiente documento (cortesía de Ballinger), la información ya había llegado a la opinión pública. El documento también especificaba que los trabajadores de la fábrica eran forzados a trabajar 65 horas a la semana, por encima del tope legal en Vietnam, por un salario de unos $40 al mes (Greenhouse, 1997). Ese año, Nike tuvo $797 millones de beneficio neto (Reclaimdemocracy, 2017). Según el director de trabajo de Nike en Vietnam, Tien Nguyen, Nike redujo las horas de 65 a 45 tras conocer el informe. Esta campaña, fue rechazada por la ciudad de Cleveland, ya que Nike quería poner publicidad con un mural con la foto del pecho desnudo de LeBron, y sobre sus hombres “Prepare for Combat” y el swoosh de Nike.

7 hours ago También Umtiti, Braithwaite, Neto y otros muchos jugadores del Barça, solo hay seis hombres intransferibles, están poniendo al club azulgrana contra las cuerdas porque no quieren irse. Las capuchas dan un toque distinto a la prenda de vestir que la lleva y por eso puede que sea algo que, sin haberlo pensado, puede que a partir de ahora te interese que tenga el chándal nuevo del niño. Esta prenda es cálida y seca. Un salario mínimo que sólo cubría el 70% de las necesidades básicas de una persona, es decir, un auténtica miseria que hacía prácticamente imposible subsistir a una persona y mucho menos a su familia. 0.87 al día, lo que rápidamente alertó a Ballinger; esto sólo cubría el 68% de las necesidades básicas de una persona, por lo que si esa persona tenía familia a su cargo, el salario se convertía en más mísero aún. En Estados Unidos ya se comenzaba a hablar de este tipo de factorías llamadas “sweatshops”, donde los trabajadores eran tratados comos semi esclavos, y las corporaciones occidentales se aprovechaban de esa explotación.

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